
La ciencia y la historia contada desde Puebla . Tecamachalco noticias.
El Gran Telescopio Milimétrico Alfonso Serrano (GTM), una de las obras de infraestructura científica más importantes de México, continúa consolidándose como una pieza clave en la astronomía mundial. Operado conjuntamente por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) en México y la Universidad de Massachusetts Amherst (UMass) en Estados Unidos, este gigante de la observación espacial desempeña un papel fundamental en la colaboración internacional del Event Horizon Telescope (EHT).

Una ventana al Universo desde Puebla
Ubicado a 4,580 metros sobre el nivel del mar en la cumbre del volcán extinto Sierra Negra (Tliltépetl), en el estado de Puebla, el GTM es el radiotelescopio de plato único con superficie activa más grande del mundo en su tipo, gracias a su antena de 50 metros de diámetro.

Su altitud estratégica y su avanzada instrumentación le permiten captar señales en ondas milimétricas, atravesando el polvo cósmico para revelar detalles insospechados de galaxias lejanas, estrellas en formación y objetos extremos.

Un telescopio virtual del tamaño de la Tierra
El GTM forma parte indispensable del Event Horizon Telescope (EHT), una red global de observatorios que utiliza la técnica de interferometría de muy larga base (VLBI). Esta tecnología combina las señales captadas por telescopios distribuidos en todo el planeta para sincronizarlas mediante relojes atómicos, simulando un telescopio virtual con una resolución equivalente al tamaño de la Tierra.
Gracias a su enorme área de recolección y su ubicación geográfica intermedia dentro de la red del EHT, la participación del GTM aporta un valor crítico para aumentar la definición y sensibilidad de las imágenes obtenidas.
Hitos astronómicos históricos
La participación del GTM dentro del proyecto EHT ha hecho posible algunos de los descubrimientos más resonantes del siglo XXI:

M87* (2019): Ayudó a capturar la primera imagen de la sombra de un agujero negro supermasivo, ubicado en el centro de la galaxia Messier 87, a 55 millones de años luz de la Tierra.
Sagitario A* (2022): Formó parte del histórico retrato de Sgr A*, el agujero negro situado en el corazón de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea.

Campos magnéticos extremos: Ha contribuido a mapear la polarización de la luz alrededor de estos objetos colosales, revelando cómo actúan los campos magnéticos en los límites del horizonte de eventos.
La contribución de la ciencia y tecnología mexicana en el GTM demuestra que la investigación nacional está a la vanguardia de las grandes preguntas sobre el origen y la física fundamental del Universo.



